El Hada
Había una vez una viuda que tenía una hija y una hijastra: la mayor, que era la suya, se parecía mucho a ella en la forma de ser y físicamente también, se parecían tanto que la gente las confundía.
Las dos eran tan desagradables y tan orgullosas, que nadie podía vivir con ellas. La pequeña, era muy parecida a su padre en su forma de ser, era una de las mejores hijastras que hayan existido.
Pero, como comúnmente amamos todo que se parece a nosotros, esa madre estaba encantada con su hija y al mismo tiempo sentía un gran coraje hacia la pequeña, su hijastra y la obligaba a comer en la cocina y a trabajar sin parar.
Una mañana fue a la fuente de su casa a buscar agua, vino hacia ella una pobre mujer que le suplicó un poco de la misma.
-Si, –le dijo la niña y llenó el cántaro de agua, se lo dio, y lo agarró para que la anciana se lo pudiera tomar más fácilmente. Después de que bebió del agua le dijo:-Eres tan bella, tan buena y tan servicial, que no puedo menos de concederte un don - era un hada quien había tomado la forma de una pobre mujer de pueblo, para ver hasta donde llegaba la amabilidad de esta niña -.Yo te doy el don -dijo el hada-, de que a cada palabra que pronuncies, te salga una piedra preciosa.
Cuando la hijastra llegó a su casa, su madrastra la regañó por volver tan tarde de la fuente.
La niña le pidió perdón por llegar tan tarde y cuando lo hizo, dos perlas y dos enormes diamantes salieron de su boca.
La madrastra se sorprendió y preocupada por lo que había pasado, por primera ves se dirigió hacia ella con un tono de vos suave.
La pobre niña le contó ingenuamente todo lo que le había pasado, lanzando por la boca infinidad de diamantes.
A la madrastra se le ocurrió mandar a su hija a donde su hijastra a la fuente para que obtuviera el mismo don diciéndole que lo único que tenia que hacer era darle a una pobre mujer agua de la fuente de manera muy amable.
Pero su hija no quiso ir a la fuente.
Pero su madre la obligó a ir.Finalmente su hija fue a la fuente aun que quejandose. . Había agarrado el más hermoso jarro de plata que tenían en la casa y aún no había llegado a la fuente, cuando vio salir del bosque a una mujer muy bien vestida, que se acercó a pedirle agua. Era la misma hada que se le apareciera a su hermanastra, pero había tomado el aspecto de una princesa, para ver hasta donde llegaría la mala educación de la muchacha.
La joven le dijo a la mujer que había ido hasta la fuente para darle agua. Y le dijo que hasta para eso había llevado un jarro de plata y le ofreció el agua.
El hada le dijo que era muy poco amable y por eso la maldijo, cada ves que ella hablara le saldrían sapos y serpientes de la boca,tan pronto la madre vio a su hija, le gritó:
Y cuando su hija le contesto salieron de su boca dos víboras y dos sapos.
La madre se sorprendió y le hecho toda la culpa a su hijastra.
La señora corrió hacia su hijastra para golpearla. Entonces la pobre niña huyó buscando refugió en el bosque.
El hijo del rey, que volvía de cazar, la encontró y viéndola tan bonita, le preguntó que es lo que hacía sola en medio del bosque y le pregunto por qué lloraba.
La pobre niña le dijo que su madre la corrió de su casa.
El hijo del rey, viendo que salían de su boca cinco o seis perlas y diamantes diamantes, le rogó que le dijera de donde venía, y ella le contó todo lo que había pasado.
El príncipe se enamoró de la niña, y considerando que tal don bien valía el hacerla su esposa porque era la mejor de las doncellas, la llevó al palacio del rey, su padre y se casó con ella.
En cuanto a la mala hermanastra, se hizo tan odiosa, que su propia madre la corrió de su casa, y la desgraciada, después de haber ido de un lado para otro, sin encontrar a nadie que la quisiera acoger, fue a morir en un rincón del bosque.