Ivan Y Mariana
Iván y Mariana
Había una ves una jovencita de 16 años. Ella era una niña normal, tenía muchos amigos. Estudiaba segundo año de preparatoria cuando conoció al hombre de quien se enamoraría por primera ves. El nombre del muchachito era Iván. El era un niño también normal aun que no era tan extrovertido como Mariana, era más tranquilo, era buen muchacho. Los dos vivían en Cozumel, Q. Roo.
Se conocieron en el colegio de Mariana por la tarde cuando se encontraban en una junta para un evento en el cual, ambos participarían y al poco tiempo comenzaron a ser novios sabiendo que Mariana se iba a ir a Canadá y que Iván se iba al D. F. dentro de solo dos meses. Tal ves no sabía lo mucho que les iba a doler que se separaran.
Los dos se llevaban muy bien, llegaron a amarse mucho. De repente el día en que Mariana se tenía que ir llegó. Ella no quería irse pero las circunstancias la obligaron, sus papas estaban haciendo un esfuerzo y ella no quería dejarlos mal. Mariana recuerda con mucho dolor aquel día. Sentía como si alguien se metiera en su pecho y apretaran el corazón, estaba muerta por dentro, se deprimió tanto que se dormía para soñar en que estaba con Iván y para dejar de sufrir aun que sea un rato.
A las dos semanas de que se separaron, Iván se fue a vivir a la ciudad de México, el también sufrió mucho pero no tanto como Mariana, él era más fuerte aun que los dos se amaban por igual, o tal ves el la amaba más a ella. Los dos sabían que se iban a ver en diciembre, es decir, cuatro meses después pero no era seguro por que el pasaporte de Mariana estaba en migración, ellos lo necesitaban para tramitar el permiso de estudiante y no sabían cuando se lo iban a mandar. Afortunadamente se lo mandaron antes de diciembre pero Iván no podía ir a Cozumel en diciembre. Ninguno de los dos sabía cuando se iban a volver a ver. Ya no podrían vivir así, se necesitaban mutuamente, se extrañaban muchísimo.
Todo iba aparente bien entre los dos, de ves en cuando tenían pequeñas discusiones pero todo iba normal, se seguían amando, no había nada fuera del otro mundo. Un día, Mariana notó algo extraño en Iván. Le costó mucho trabajo decirle a Mariana que tenían que terminar por el bien de los dos pero finalmente terminaron y quedaron como amigos. Obviamente las cosas entre los dos se pusieron raras pero los dos seguían amándose. Su único medio de comunicación era el internet aun que si así platicaban mucho.
Pasó mucho tiempo para que los dos se volvieran a ver, esperaron un año y medio. Mariana ya había regresado a Cozumel con su familia pero Iván seguía viviendo en el D.F. Iván fue a Cozumel en unas vacaciones y se vieron. Ninguno de los dos sabía exactamente lo que sentían pero tenían la duda. Se vieron casi todos los días en el poco tiempo que Iván estuvo en Cozumel pero basto con ese poco tiempo para que ambos se dieran cuanta que se seguían queriendo pero estaban concientes de que no podían regresar formalmente por que no vivían en la misma ciudad, así que todo lo que hicieron fue estar juntos el poco tiempo que podían.
Finalmente, las vacaciones de Iván terminaron y el tenía que regresarse. Se despidieron en el aeropuerto prometiéndole a Mariana que se iban a volver a ver pronto. Ese “proto” se prolongó por que ya pasaron nueve meses y no se han visto para nada y ella lo sigue esperando. Desde él, ella no ha vuelto a andar con nadie más. ¿Qué pasará cuando se vuelvan a ver?...
